El Periódico: Crecen un 43% las denuncias por abusos sexuales a raíz del caso Maristas

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/crecen-denuncias-abusos-sexuales-tras-caso-maristas-5848531

BALANCE DE LA DELINCUENCIA EN CATALUNYA
Crecen un 43% las denuncias por abusos sexuales a raíz del caso Maristas

En el caso de los menores de edad, el aumento alcanza el 68% este 2016

Crecen un 43% las denuncias por abusos sexuales a raíz del caso Maristas

ELISENDA PONS

Joaquín Benítez, acusado de abusos sexuales repetidos en los Maristas de Les Corts.

GUILLEM SÀNCHEZ / BARCELONA

LUNES, 20 DE FEBRERO DEL 2017 – 10:44 CET

Los denuncias por abusos sexuales han aumentado en un 43% en Catalunya. El porcentaje crece todavía más si se cierra el foco sobre el maltrato sexual infantil. Entre el 2015 y el 2016, los ciudadanos que han acudido a los Mossos d’Esquadra para revelar delitos de esta índole perpetrados contra menores de edad ha incrementado en un 68%.

El ‘conseller’ de Interior, Jordi Jané, ha explicado que el aumento guarda relación “claramente” con la eclosión del caso Maristas, destapado por este diario. Este escándalo de pederastia, que hizo aflorar abusos cometidos por una docena de profesores durante las tres últimas décadas del siglo pasado, ha favorecido que parte de “la cifra negra” de esta conducta delictiva haya salido a la luz.

Es un fenómeno “positivo”, se ha apresurado a subrayar Jané. Porque significa que sale a la luz una parte de los delitos que llevaban “ocultos” mucho tiempo. Porque el recuento de este año no concierne únicamente a delitos acontecidos durante los últimos 12 meses, sino que describe la reacción en cadenaprotagonizada por muchas víctimas que han decidido a lo largo del 2016 contar lo que sufrieron de críos. Un fenómeno que comenzó con el caso Maristas, cuando varios exalumnos explicaron su caso a EL PERIÓDICO.

EL ICEBERG MUESTRA SU PARTE SUMERGIDA

El índice de la violencia sexual de una sociedad se obtiene al sumar las denuncias de abusos y de agresiones sexuales. En estas últimas, el agresor usa la violencia o la intimidación para atacar a la víctima. Cuando además existe acceso carnal -esto es cuando hay penetración anal, bucal o vaginal-, penalmente el delito se convierte en una violación.

En países nórdicos este índice es muy superior al que se registra en Catalunya. En Suecia, por ejemplo, tal como ha recordado el comisario jefe, Josep Lluís Trapero, este indicador es “diez veces superior” al español. Ello no implica que en Suecia existan más agresores sexuales. Lo que ocurre en este país es que la sensibilización social sobre esta cuestión favorece que se silencien menos casos.

Tanto Trapero como Jané han avisado de que la cifra negra es superior en los abusos que en las agresiones. “Cuesta de imaginar que una mujer que sufrió tocamientos en el metro decidiera denunciarlo hace 15 años, actualmente las posibilidades de que lo haga son superiores”, razonan. Por eso ambos han mostrado su preocupación por un incremento del 9,4% de las agresiones sexuales.

MÁS AGRESIONES SEXUALES

Los policías han detectado un repunte de mujeres muy jóvenesque los domingos por la mañana acuden a las comisarías asegurando que han sido agredidas sexualmente. Según el balance delincuencial del 2016, el 55% de estos delitos ocurren en verano, el 37% en fin de semana y el 31% en franja nocturna.

El perfil más común del agresor es un hombre de entre 24 y 34 años y de nacionalidad española. El de la víctima, mujer de entre 18 y 23 años, también española. A menudo agresor y víctima se han conocido en la discoteca. Se marchan para intimar y, en algún punto de la relación, ella pide que se detenga y él no lo hace y termina agrediéndola sexualmente.

Los Mossos han creado el Grup de Análisi de Conductes Criminals con el objetivo de reunir “la máxima información para conocer estos delitos”, explica Trapero. Todavía no existen conclusiones relevantes, aunque su trabajo sí parece confirmar que no existen agresores reincidentes. O que su presencia es muy escasa. El problema central de estas agresiones es que el hombre no respeta el “no” de la mujer.