Stephanie Fessler vs Watch Tower

Enlace Web: http://avoidjw.org/2017/02/stephanie-fessler-v-watch-tower/

Por primera vez desde el fallo de 2012 en el caso de Candace Conti contra la Sociedad Watchtower de Nueva York, un jurado decidirá el resultado de un caso de abuso sexual en el que varios testigos de Jehová en dos estados no informaron a las autoridades el abuso de una niña de 14 años, incluso después de reportar el asunto al departamento legal de la Watchtower.

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Stephanie Fessler con 13 años.

La demandante, Stephanie Fessler, de Lancaster, Pennsylvania, testificará que los ancianos de las congregaciones de Freeland Maryland y Spring Grove Pennsylvania de los Testigos de Jehová no contactaron a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley cuando se enteraron de una relación sexual entre la Sra. Fessler, Co-demandada, Sra. Terry Jeanne Monheim, 49-51.

El abuso comenzó en 2003, fue descubierto por el verano de 2004, y cuando los padres de Stephanie se dieron cuenta del abuso se pusieron en contacto con los ancianos de la congregación. El anciano Eric Hoffman inició una investigación interna en los Testigos de Jehová, la cual incluyó a dos ancianos adicionales, Neal Cluck y John Ness, y no contactó a las autoridades legales. Los ancianos tampoco instaron a sus padres a ponerse en contacto con las autoridades. En lugar de proteger a Stephanie, la castigaron privadamente reprobándola.

Crónica Global. Una orden interna de los Testigos de Jehová anima a ocultar los abusos sexuales

Enlace Web: http://cronicaglobal.elespanol.com/vida/testigos-jehova-animan-esconder-abusos-sexuales-menores_67514_102.html

Una orden interna de los Testigos de Jehová anima a ocultar los abusos sexuales.
La jerarquía española ordena custodiar la documentación de los casos y evita ordenar su entrega a la justicia.

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IGNASI JORRO @IgnasiJorro      03.02.2017 00:00 h.

Una nueva instrucción interna de los Testigos de Jehová en España anima a esconder la documentación de denuncias de abusos sexuales a menores, según denuncian exmiembros del colectivo. El escrito dirigido al cuerpo de ancianos –pastores– de la denominación milenarista les conmina custodiar los expedientes de las acusaciones internas a la sede nacional. La orden evita exigir el envío de los expedientes a la justicia ordinaria.

El documento, al que ha podido acceder Crónica Global, se envió el pasado 6 de enero a los cuerpos de ancianos. Es una actualización de las órdenes a los sacerdotes de la organización religiosa internacional.

En la nueva misiva, la jerarquía ordena custodiar toda la documentación relacionada con las denuncias internas de supuestas agresiones sexuales a menores en los distintos salones de asambleas, en las que se llevan a cabo las actividades religiosas.

“SE MANTENDRÁ EN UN SOBRE CERRADO”

“Toda correspondencia remitida a la sucursal o recibida relativa al ofensor (o supuesto ofensor), toda comunicación de una persona desasociada, toda solicitud de readmisión y toda documentación relacionada con el abuso sexual de menores también se mantiene en un sobre cerrado”, reza el memorando.

“Los sobres correspondientes a casos de abuso sexual de menores (se hayan probado o no) deben marcarse con la frase No destruir. El secretario guarda el sobre cerrado en el archivo de la congregación”, continúa.

En ningún momento la orden, emitida después del estallido de varias denuncias por presuntos episodios de agresiones sexuales a menores en el seno del culto, pide a los pastores de cada congregación que remitan la documentación a las fuerzas de seguridad o a depositarla en sede judicial.

SIN ACCESO

Se da la circunstancia, además, que la orden se ha difundido en las mismas fechas en que víctimas de supuestas agresiones sexuales en congregaciones de los Testigos en España han pedido a la cúpula acceder a los expedientes de sus casos.

En una visita a la sede nacional de la denominación el pasado 16 de enero, la jerarquía desairó a dos víctimas y no entregó los documentos. Los dos denunciantes creen que en el complejo religioso de Ajalvir (Madrid) puede haber información relacionada con sus denuncias y las de otras presuntas víctimas.

 

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/ocultacion-abusos-los-testigos-jehova-5661256

Ocultación de abusos en los Testigos de Jehová.
Ninguna religión puede conculcar las libertades de los ciudadanos.

ALBERT BERTRAN
Bautizo de testigos de Jehová, en el 2009, en el Palau Sant Jordi.

MIÉRCOLES, 30 DE NOVIEMBRE DEL 2016

Las cartas que publica EL PERIÓDICO redactadas durante años por la cúpula en Nueva York de los Testigos de Jehová y enviadas a los Ancianos (los responsables) de las 1.400 congregaciones españolas que dependen de la sucursal española de esta organización religiosa desvelan instrucciones para evitar que los casos de abusos sexuales a menores en el seno de su comunidad salgan a la luz. De los documentos se deduce una política sistemática de ocultación que coincide con las denuncias presentadas en España y con el testimonio de una mujer, que denunció en este diario que fue violada con 8 años y después amenazada para que guardara silencio. En Australia, una comisión gubernamental ha afeado su negativa a comunicar a las autoridades las denuncias de abusos. En EEUU, los Testigos de Jehová prefieren pagar multas a entregar los documentos de abusos que piden los jueces.

Cuesta creer que una actitud que se repite en diferentes países no sea un intento premeditado de tapar los escándalos, como denuncian las víctimas, en línea con la opacidad que es marca de la casa de esta organización religiosa. La ocultación, y la existencia de unos tribunales paralelos que velan por el mantenimiento de las normas morales, son intolerables en un Estado de derecho. La libertad religiosa no puede amparar este tipo de prácticas, y menos cuando estamos hablando de abusos sexuales a menores. Ninguna religión puede conculcar las libertades de los ciudadanos.

El Periódico – Los Testigos de Jehová ordenan ocultar los casos de pederastia.

DOCUMENTOS INTERNOS

Los Testigos de Jehová dieron instrucciones para ocultar los casos de abusos a menores.
En 1997 ordenaron crear un archivo de todos los pederastas que todavía no ha salido a la luz.
En los últimos años han moderado el discurso de ocultación pero siguen omitiendo la directriz de denunciar

DANNY CAMINAL
Bautizos de miembros de los Testigos de Jehová en el Palau Sant Jordi en el 2006.

GUILLEM SÀNCHEZ / BARCELONA

MARTES, 29 DE NOVIEMBRE DEL 2016 – 21:27 CET

Las cartas redactadas por la Watchtower de Nueva York a las sucursales de los Testigos de Jehová en todo el planeta recogen las instrucciones que la cúpula de esta organización religiosa -con más de 8 millones de seguidores en el mundo- ha dado desde hace décadas para evitar que los casos de abusos sexuales a menores de su comunidad salgan a la luz.

EL PERIÓDICO ha recopilado estas misivas dirigidas a los ancianos -los responsables- de cada una de las 1.400 congregaciones españolas que dependen de los Testigos Cristianos de Jehová, la sucursal en España. Varios extestigos avalan que fueron obedecidas en sus congregaciones y un referente mundial sobre esta organización como la estadounidense Barbara Anderson ha confirmado a este diario que su contenido es una simple traducción al castellano de los originales escritos desde Estados Unidos.

“A comienzos de la década de 1990 supieron que tenían un grave problema con la pederastia”, explica Anderson, quien entonces trabajaba de investigadora para la revista ‘Awake’ (‘Despertad‘), que se imprime para todos los devotos. Lo más importante en estas misivas es lo que “no dicen” subraya Anderson. Algo tan simple como “avisad a la policía” no aparece en ninguna de ellas. Su negativa a comunicar estos delitos a las autoridades es algo que les acaba de recriminar la comisión gubernamental de Australia. Una política de ocultación que encaja con las denuncias presentadas en España por Miguel García.

ENTERRAR LOS RECUERDOS

En la carta enviada en 1992 se aconseja a los líderes de cada congregación “no desenterrar los recuerdos” de víctimas de abusos que lleven “una vida tranquila”. Si por el contrario, estas “lanzan quejidos por la angustia” (citando la escritura bíblica del Salmo 55:17), los ancianos “pueden ayudar” a “enterrar las malas experiencias”.

Carta original del 23 de marzo de 1992 que se mandó traducida al castellano a los ancianos de España.

El 1994 aparece una aclaración en la que se deja caer que existen leyes “que obligan a informar de los abusos a menores”. Sin embargo, en lugar de indicar que esto es lo que debe hacerse en las congregaciones lo que se ordena a los ancianos es “contactar inmediatamente” con el “Departamento de Asuntos Legales de la central”.

En 1995 se insiste en que cuando aparezca una acusación de pederastia, los ancianos “deben comunicarse inmediatamente” con el “Departamento de Asuntos Legales”.

CREAR UN ARCHIVO DE CASOS

En 1997 la organización quiere conocer todos los casos de abusos que existen. Con este propósito ordena a los ancianos enviar “un informe” en el que además de los datos personales de pederasta y víctima deben responderse preguntas como: “¿Cuánto hace que la persona cometió el pecado? “¿qué edad tenía(n) su(s) víctima(s)?”, “¿a qué grado llegó?”. Dicha información “debe enviarse a la central” en el interior de “un sobre de color caña“. Tal información “no deberá hacerse disponible a nadie ajeno al asunto”, se remarca.

En el 2002 la carta se introduce un matiz relevante. “Nuestra postura es la siguiente: los ancianos se ocupan del pecado y las autoridades seglares, del delito. Para no entorpecer la justicia, los ancianos no deben impedir ni obstaculizar ninguna investigación seglar de abuso deshonesto de menores”. No obstante, la instrucción sobre cómo actuar ante un caso de pederastia es la de siempre: “Ponerse en contacto con el Departamento de Asuntos Legales”. Este organismo es el encargado de dar la “orientación oportuna a fin de denunciar el delito a las autoridades competentes”.

Carta que demuestra que se comenzó a construir un archivo interno de pederastas.

En 1998 se aclara que estos informes sobre casos ocurridos en el seno de cada congregación deben enviarse a la central incluso en si el pederasta hubiera cometido el delito “antes de ser bautizado” como testigo.

En el 2006 y el 2010 se insta nuevamente a los ancianos a “informar al Departamento de Asuntos Legales” ante cualquier caso de abuso sexual infantil.

DESTRUIR LAS CARTAS

En el 2012 se ordena que todas las cartas con instrucciones sobre este delito (anteriormente citadas en esta noticia y correspondientes a los años 1995, 1997, 1998, 2006 y 2010) deben “ser retiradas del archivo permanente de cartas sobre procedimientos y destruirlas“. Se añade que “nadie debe conservar originales o copias de ninguna de dichas cartas”. El contenido de esta nueva carta aclara por primera vez explícitamente que “según la legislación española actual” los ancianos que atiendan una acusación de abuso de menores “podrían estar obligados” a ponerlo en conocimiento “de las autoridades, según el caso”. La orden principal, sin embargo, se mantiene inalterable: “Llamar de inmediato al Departamento de Asuntos Legales”.

La última carta, con fecha del 1 de agosto del 2016 -hace cuatro meses- admite que “en algunas jurisdicciones” la persona que tiene conocimiento de un delito de abusos “está obligada a informar a las autoridades”. La única orden específica sobre qué hacer es -otra vez- la de contactar con la central.

REGLAS ESTRICTAS

La comisión pública en Australia ha advertido de que la ocultación de estos abusos pone en riesgo a los menores y ha constatado que solo el Cuerpo de Ancianos -la cúpula de Estados Unidos- tiene “autoridad” para cambiar estas instrucciones porque “no se tolera” que ninguna sucursal tenga otra manera de actuar.

Anderson explica que ha ido reuniendo cartas dirigidas a distintos países, como Canadá o Reino Unido. “Siempre son las mismas”, asegura. No obstante, tal como subraya un anciano, que sigue dentro de la confesión y exige anonimato, la “pauta” siempre es tratar cada caso “como un pecado” y no “como un delito”. Y, “por supuesto”, no denunciar “ante las autoridades competentes”.


Los Testigos niegan la ocultación pero no han denunciado ni un caso

El portavoz de los Testigos de Jehová en España, Aníbal Matos, no ha negado la existencia de estas cartas con instrucciones sobre cómo gestionar los casos de pederastia pero ha querido subrayar que la política de la organización es “instar” a la familia afectada “a denunciar” este delito. La institución tomará la iniciativa cuando la víctima “sea un menor que se encuentre en situación de indefensión”, ha subrayado. Esto último, sin embargo, en España no se ha producido hasta la fecha. Sobre la existencia de un archivo con los nombres de todos los agresores sexuales, Matos ha subrayado que “no existe como tal” y llamarlo así “conduce a equívocos”. Las cartas dirigidas a los ancianos pretendían “ayudar donde era posible ayudar”, no ocultar los abusos que se dieran dentro de las congregaciones, ha insistido.

Película: “Me escapé de los testigos de Jehová”

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Fuente: http://www.vanityfair.it/news/storie/16/11/13/testimoni-di-geova-storia-x-factor

13 de noviembre de 2016

Traducción Google:

“Me escapé de los testigos de Jehová”
Cuando Sara le dijo a sus padres que ya no quería ser un testigo de Jehová, el padre respondió que prefería los muertos. En cambio, la salida de la Congregación, comenzó su nueva vida. Se dice que en una película.

Uno de los primeros recuerdos de Sarah es un pedazo de pastel. Se comió en el jardín de infancia, con motivo del cumpleaños de un compañero de clase. Ella fue a su casa y le dijo a su madre: “Hice una cosa terrible.” La familia de Sara pertenece a los testigos de Jehová y los testigos de Jehová no celebran Navidad o los cumpleaños, ni siquiera las de los demás Después de ese trozo de tarta, Sara. no participó en más de cumpleaños, o en la escuela primaria o desde entonces.

Si esto ocurriera, mientras que los otros niños apagaron las velas fueron a la biblioteca. Así se rompió el amor por la lectura. Pero en casa no podía leer lo que quería. Por ejemplo, Harry Potter estaba prohibido. En secreto compró los libros y cubría las tapas con las de la Biblia y otros textos religiosos.

En la escuela secundaria, el Instituto de Contabilidad, descubierto en 1984 por George Orwell, el libro que cambió todo para ella. “Orwell susurró algo, pero aún así no fue capaz de hacer comparaciones mí con el medio ambiente en el que crecí, era demasiado miedo”, dice. “Entre los testigos de Jehová, la interacción con el mundo fuera de la congregación se considera un pecado, ser feliz es obligatorio si usted no está satisfecho significa que no tiene suficiente fe. Mis padres, por ejemplo, no creo que he amado de verdad. Los testigos de Jehová se casan muy jóvenes y sin haber hecho el amor antes y sin tener que asisten a otras personas. Sólo sé un chico, que tiene que llegar a casa y que se comprometan en su vida amorosa está marcada para siempre. A veces, mi peleas con furia, y en esos casos fueron llamados los ancianos de la congregación para llevar la paz “.

Hoy Sara tiene 25 años, me encontré con ella en un pequeño restaurante en Florencia. Ella tiene un tatuaje en el brazo izquierdo, una señal que dice que voy a luchar ‘em todo, voy a luchar contra todos ellos. Es delgado, se ha teñido el pelo de un color loco, la mirada es vivaz, un fuego ardiente. Habla abiertamente sobre su experiencia, pero pide que el apellido no está escrito en el periódico.

Para los testigos de Jehová es un apóstata, se llama a sí misma “expulsada”. Su historia es similar, en algunos aspectos, a la de Daiana Mingarelli, el dúo Daiana cantante Lou, los competidores de esta edición de X Factor. También se asemeja a la de Emidio Picariello, dueño del blog ildisassociato.net y autor del libro de Jehová no quiere casarse conmigo (Editori Riuniti, publicado en 2011).

Eventos similares han inspirado una gran película, La chica en el mundo, con Sara Serraiocco, una de las mejores actrices jóvenes en circulación, el debut de Marco Danieli, presentado en el Festival de Cine de Venecia y en la sala del 9 de noviembre.

La película Sara apóstata colaboró ayudando a la actriz su homónima de entender lo que significa crecer en una familia de testigos de Jehová y luego querer salir y empezar de cero. Los que son bautizados y luego se disocia encontraron solamente. Nadie, ni siquiera los parientes cercanos, quiere mantener el contacto con los que salió. O estás en, o estás fuera.

Hoy Sara está fuera, ir a la universidad y evita pérdidas de tiempo en una cadena de perfumería.
Entró como empleado, a continuación, se convirtió en artista de maquillaje y ahora se ocupa de la formación de los nuevos colegas.

“Es decir, en mi pequeña manera, he hecho una carrera”, dice. Un hecho inconcebible para un testigo de Jehová, porque “una de las primeras cosas que se inyectan es que la ambición es un producto del mal.”

Danieli en la película, la ruptura entre la heroína y sus padres empieza porque la chica quiere ir a la universidad y los padres no lo quieren. Se fue tan bien para Sara. Después de la secundaria, Contabilidad, quería convertirse en un juez, y por lo tanto inscribirse en la Ley. Después de mucha discusión, los padres le permitieron inscribirse en Administración de Empresas. La idea de que hizo la secretaria en una práctica contable era más aceptable: horas fijas, más tiempo para la predicación y, sobre todo, pocas perspectivas para crecer profesionalmente. Después de un mes Sara cambió facultades, ocultos a los padres. Dijo, sin embargo, su novio, testigo de Jehová, también.

“Estábamos en un bar frente a dos tazas de café. Le dije lo que había hecho, él estaba molesto y he tratado de explicar a los que estaban empezando a tener mis dudas acerca de nuestra religión. Susurré, estamos haciendo el lavado de cerebro. Corrió a contarle todo a mis padres y se rompió un desastre. Llegaron los ancianos de la congregación en la casa para tratar de convencerme de que yo estaba haciendo todo mal. Al principio yo obedecí, pero ahora la crisis dentro de mí había abierto. Tomó un par de años, por lo que muchas lecturas, el descubrimiento del blog Emidio Picariello sobre disfellowshipped y la ayuda de un psicólogo que asistió en secreto hasta que, un día, encontró el valor para decirle a mis padres que ya no quería ser testigo de Jehová. mi madre lloró amargamente, mi padre me gritó que prefería conocerme murieron en un accidente “.

Hoy en día una relación delgada entre Sara y sus padres se ha reanudado. Gracias a la madre, especialmente. El amor maternal ha prevalecido sobre el resto pero todo es muy delicado, ¿por qué Sara no quiere revelar el nombre de la familia o decir donde viven. “Mi sufrirá también. Tener una hija disfellowshipped es una lástima, en su mentalidad significa que no he sido capaz de transmitir los valores de la derecha “. Sara tiene una hermana menor, que ahora tiene 17 años de edad: ella comienza a tener dudas y expresar cierta impaciencia, pero luego tiende a caer en línea. “Yo he estado allí y me doy cuenta de que son destellos de conciencia de que, sin embargo, que terminan dejando a un lado: hacer frente a la realidad es demasiado miedo. Incluso si se siente que es correcto ir, usted sabe que será como para cortar un brazo, usted tiene que renunciar a su sufrimiento y comenzar un largo viaje para entender lo que eres “.Se va a ser hoy en día es una chica que parece equilibrado y lleno de arena. Incluso se las arregla para ser irónico. Dice que, a fuerza de tomar las puertas en la cara cuando fue a predicar, se ha convertido en un vendedor experto, en perfumería. Aunque el recuerdo de aquellas salidas no es alegre seguro. “Jugué la campana y oré: ‘no responden, es” que hay un alma. Una vez me abrió una señora muy amable, tomó el volante y le dije: “Me gustaría que lo leas, sin embargo, me tomo esto.” Fue la iniciativa volante en el Tercer Mundo y me dio que pensar: los testigos de Jehová no hacen caridad. No llevar comida a los pobres, que trae la palabra de Dios y que debe ser suficiente. Otra vez que abría un compañero de clase, que vergüenza. Pero lo que me dolía era que yo no sentía la presencia de Dios como me dijeron que tendría que escucharlo. Pensé que estaba equivocado, pensé que Dios me castigaría porque no tenía ningún deseo de ir a predicar. Hoy en día la culpa ya no tengo, y sin embargo tener una vida espiritual, a mi manera”.